La UEFA decidió permitir el regreso parcial de los aficionados a la final de la Supercopa con el motivo de poner a prueba su regreso.
La temporada 2019/20 enfrentó una interrupción substancial debido al brote del coronavirus, especialmente en la UEFA. Italia se convirtió en la primera nación que tomó acción en cuanto a la creciente amenaza cuando suspendieron los partidos el 9 de Marzo. Muy pronto, otras naciones de Europa siguieron el ejemplo.
La Ligue 1 de Francia y la Eredivisie de Holanda incluso se atrevieron a dar por terminadas sus respectivas temporadas de manera prematura. Para mediados de Junio, los casos del virus gradualmente empezaron a bajar y el resto de las ligas empezaron a planear el regreso de sus respectivas temporadas.
Sin embargo, medidas de salud estrictas aún estaban vigentes como el distanciamiento social y partidos a puerta cerrada.
La UEFA hace poco anunció que han decidido permitir regresar a los aficionados al Puskas Arena de Budapest, Hungría en Septiembre 24 para la Supercopa de Europa entre Bayern Munich y Sevilla.
Un comunicado oficial del cuerpo administrativo del fútbol europeo decía lo siguiente: «El Comité Ejecutivo de la UEFA decidió hoy que permitirá que la Supercopa de la UEFA 2020 se dispute el 24 de Septiembre en Budapest con un número reducido de espectadores. Esto será el 30 por ciento de la capacidad del estadio para poder estudiar el impacto en los espectadores en el Protocolo de Regreso a los Juegos con precisión.
«Se confirmó que todos los otros partidos de la UEFA deberán continuar a puerta cerrada hasta saber más noticias de este estudio, como se decidió inicialmente por el Comité Ejecutivo de la UEFA el pasado 9 de Julio del 2020».


